Fecha: 18 de Agosto de 2023
La mejora de la eficiencia energética de una empresa es, hoy en día, fundamental. Para conseguirla, y junto a lo comentado en apartados anteriores, es de vital importancia revisar la infraestructura de las instalaciones en las que se trabaja. Si esta no es la adecuada, se deberán realizar los cambios pertinentes para que quede adaptada a unos estándares más sostenibles.
De entre todas las modificaciones a aplicar en aquellas empresas que hacer un uso energético intensivo, destacan:
- Monitorización del consumo energético.
- Gestión inteligente de sus instalaciones, tanto en materia de iluminación (con la instalación de sensores de movilidad) como de calefacción o seguridad.
- Renovación de los sistemas de climatización, lo que incluye, por ejemplo, cambiar los radiadores por bombas de frío-calor, instalar suelos radiantes o implementar sensores de oxígeno.
- Aislamiento adecuado del edificio, dado que los expertos estiman que el 65% del calor se pierde por no tener suelos, paredes, ventanas y tejados adecuadamente aislados.
Además, también pueden implementarse otros pequeños cambios como fomentar el uso de la luz natural y, cuando ya no sea posible, la instalación de iluminación LED de bajo consumo, además de añadir reductores en los grifos o, en el caso de tenerlos, contar con electrodomésticos de alta eficiencia energética.