Fecha: 15 de Marzo de 2025
Investigadores han utilizado metales líquidos para convertir el dióxido de carbono de nuevo en carbón sólido, en un primer avance mundial que podría transformar el enfoque de captura y almacenamiento de carbono. El equipo de científicos, dirigido por la Universidad RMIT en Melbourne, en Australia, ha desarrollado una nueva técnica que puede convertir eficientemente el CO2 de un gas en partículas sólidas de carbono.
Publicada en la revista Nature Communications, la investigación ofrece una ruta alternativa para eliminar de manera segura y permanente los gases de efecto invernadero de la atmósfera terrestre. Las tecnologías actuales para la captura y el almacenamiento de carbono se centran en comprimir el CO2 en una forma líquida, transportarlo a un sitio adecuado e inyectarlo bajo tierra.
Pero la implementación se ha visto obstaculizada por los desafíos de ingeniería, los problemas relacionados con la viabilidad económica y las preocupaciones ambientales sobre posibles fugas de los sitios de almacenamiento. El doctor Torben Daeneke, investigador de RMIT, dice que convertir el CO2 en un sólido podría ser un enfoque más sostenible.
Hasta la fecha, el CO2 solo se ha convertido en un sólido a temperaturas extremadamente altas, lo que lo hace industrialmente inviable. Al utilizar metales líquidos como catalizador, hemos demostrado que es posible convertir el gas en carbono a temperatura ambiente, en un proceso que es eficiente y escalable. Aunque se necesita hacer más investigación, es un primer paso crucial para suministrar un almacenamiento sólido de carbono.